
Después de más de 20 años trabajando en el mundo del café, Ricardo Zuaznabar creía que lo sabía todo. Conocía los procesos, las máquinas, los blends. Había recorrido ferias, formado a profesionales y hablado del café como experto.
«El café de especialidad no es un lujo. Es el regreso a lo esencial: el sabor real de algo cultivado con amor y preparado con arte.»
— Ricardo Zuaznabar
